|
Son muchas las personas que han colaborado
de una manera u otra a que esta página hoy esté publicada. A todas ellas quiero hacer
llegar mi más sincero agradecimiento.
Principalmente agradezco la paciencia que han tenido conmigo
tanto mi marido, Antonio Merino Eleno, como mis hijas Carolina y Alejandra. Ellos me han
apoyado de muchas formas, de todas las formas que podían hacerlo. Prescindiendo de mí
durante laaargas horas, trayendo y buscando libros por unos y por otros sitios,
dictándome cosas cuando a mí se me hacía demasiado pesado sola, sufriendo el
"abandono" a que les he sometido en algunas ocasiones... Alejandra (6 años) a
veces se ponía a mi lado a dibujar, Carolina (10 años) me ha dictado escritos que, en su
mayoría, ni siquiera entendía por lo técnico de su lenguaje y siempre con agrado.
Gracias a los tres, sois mi vida.
Doy las gracias
también a Julián Hernández por haberme dejado publicar su comentario al estándar, y,
como él dijo, "todo lo que encuentres por ahí y sea mío es como si fuese
tuyo". Un maravilloso honor que he procurado poner a disposición de todos los que
estéis interesados en ello y que no es que yo merezca, es que él se da con gusto a
todo el que se le acerca con ganas de aprender. También le agradezco eso, el estar
siempre a nuestra disposición con total desinterés, (algo difícil de encontrar hoy en
día) tan asequible y tan agradablemente. Muchas gracias.
Cómo no, agradezco a
José Luís Pazos la gentileza de dejarme sus trabajos, puestos están también a vuestra
disposición. Le agradezco asimismo y nuevamente su profesionalidad y su competencia, pero
sobre todo le agradezco su amistad. Su increíblemente buena disposición cuando suena el
teléfono en la perpetuamente abarrotada consulta y te atiende igual que si fuera a
cobrarte, y soluciona tus problemas en la distancia como si ésta no existiera, y cuando
los problemas son la vida de nuestros "compañeros" la solución no tiene
precio. Le agradezco el trato igualitario que en ese sentido ofrece a todo el mundo.
Tampoco hay muchas personas como él.
Mil gracias le doy a
Inma por todas las dudas que muy a menudo le he
consultado y ella me ha resuelto dejando siempre lo que tuviera entre manos, por todo el
tiempo que haya podido emplear en ayudarme a confeccionar mi página y también por
robarle algunos ejemplares de la suya propia. Le agradezco su intuición en los cruces y
sus bonitos cachorros que hoy podemos disfrutar mi familia y yo (Cassiopeia y Cepheid).
Pero de especial manera le agradezco el saber ser una buena amiga, el estar a mi lado en
momentos difíciles y desde luego también en los fáciles. Un beso Inma.
Tengo que dar las
gracias también a Javier Pinedo por todas esas preguntillas técnicas con las que le he
mareado en ocasiones, por su paciencia en todo momento, por su comprensión y su
incondicional amistad.
Agradezco de forma
muy entrañable a todas las personas de la lista de San Bernardos su apoyo, en ocasiones
seguro que ni lo han notado, pero de no ser por ellos todo me hubiera resultado mucho más
"cuesta arriba". Ellos están ahí siempre, se turnan, cada uno tiene su
horario: algunos de casa, otros de oficina, otros de la otra parte del mundo; de forma que
cuando se necesita siempre hay alguien para darte compañía, para prestarte su apoyo,
regalándote como si nada valiera un montón de cariño y palabras amables. Jesús Romo
entretejiendo sus ocurrencias con el trabajo, Mireia poco más o menos,y ¡qué voy a
decir de Berna!, Javi poniendo la guinda desde casa cada vez que puede, Jesús desde las
islas, tan agradable, Claudia allá en la maltratada Argentina, tan lejana y tan cercana a
la vez, qué amiga tan cálida!. Roberto desde el otro lado del mundo, en Chile,
manteniendo siempre ágil mi ingenio gracias a sus diarias provocaciones (es un bromista
muy guerrillero). Jordi y Mª José, Isa, Marina y Fernando... y todos los demás. Mucha
gracias por estar ahí.
Doy gracias a ¿Dios?
o quienquiera que sea el responsable de que yo tenga tanto y a tantos que agradecer.
Y en
último, pero no por ello menos importante lugar, agradezco su infinita colaboración a
Yuca,Corleone, Elda, Cassiopeia y Cepheid. Qué duda cabe que sin ellos jamás hubiera
existido esta página web. Ellos me han abierto su mundo, lo único que yo hago es
reflejarlo con ayuda de otras personas que lo descubrieron antes que yo y lo dominan. Con
la intención de facilitar su conocimiento a cualquiera que le resulte interesante, de
acercar a toda la gente que sea posible esta raza tan fascinante que tanto ha llenado mi
vida. Un gran lametazo para cada uno.
Margarita
Pardo Suárez
|